La defensa de los Manglares de David suma un nuevo capítulo, Esta vez, desde la ciudadanía y ante la justicia. El 15 de septiembre, integrantes de la Coalición de Ciudadanos en Defensa de los Manglares acudieron a la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Panamá para entregar una carta ciudadana que solicita revisar la legalidad ambiental del proyecto Puerto Barú en David.
La carta, respaldada por 163 ciudadanos, solicita la nulidad de la resolución que aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Puerto Barú y la adopción de medidas cautelares urgentes mientras se resuelve el fondo del proceso. Entre ellas, se pide paralizar cualquier acto de desbroce o construcción que pueda afectar el área protegida.
Cuando el daño puede ser irreversible, prevenir importa
El llamado ciudadano pone nuevamente en el centro lo que ocurriría cuando un proyecto de infraestructura se instala en un ecosistema cuya pérdida no puede simplemente compensarse después.
Puerto Barú contempla la construcción de infraestructura portuaria y un canal de navegación que podría atravesar un área de manglar protegida. Un análisis independiente sobre sus impactos advierte que las actividades de construcción y dragado podrían afectar estos ecosistemas, liberar carbono almacenado, aumentar la vulnerabilidad frente a la erosión, catástrofes climáticas y afectar la biodiversidad y los flujos de agua.
No se trata solamente de árboles
Los manglares son mucho más que el paisaje que vemos sobre la superficie, son barreras naturales frente a la erosión y los eventos extremos, almacenan grandes cantidades de carbono y sostienen actividades como la pesca y el turismo. Panamá cuenta con más de 165.000 hectáreas de manglar, aproximadamente el 85% ubicadas en su costa Pacífica.
Una investigación realizada en Bahía de Los Muertos y Punta Boca Brava identificó 209 delfines nariz de botella, de los cuales 53 fueron clasificados como residentes. Además, el 65% de los avistamientos correspondió a actividades de alimentación, lo que indica que el área constituye una importante zona de forrajeo para esta población.
163 voces que decidieron actuar
Esta carta también habla de algo más grande y es el derecho de la ciudadanía a participar en las decisiones que pueden transformar su territorio. No es la primera acción que busca llevar las preocupaciones ambientales sobre Puerto Barú ante las instituciones. La propia estrategia de la campaña ha situado la vía judicial y la visibilización de estos procesos como parte de la defensa de los Manglares de David.
Ahora corresponde a la Sala Tercera considerar lo planteado por los ciudadanos, hoy 163 ciudadanos decidieron no esperar. Decidieron acudir a la justicia para pedir que, antes de avanzar, se revise, antes de intervenir, se prevenga y antes de que sea demasiado tarde, se protejan los Manglares de David.
Porque lo que no se reemplaza, se protege