En el debate sobre el desarrollo portuario en Chiriquí, una pregunta se vuelve inevitable
¿Tiene sentido construir dos puertos de gran escala tan cerca uno del otro?
Mientras el proyecto Puerto Barú continúa generando preocupación por su impacto sobre los manglares de David, Puerto Armuelles avanza como una alternativa real, técnica y ambientalmente más responsable, con respaldo institucional y un grado significativo de avance.
Puerto Armuelles: una prioridad reconocida
En declaraciones recientes, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, fue claro al señalar que Puerto Armuelles es prioritario en su agenda, destacando además que presenta un 63 % de avance.
Puerto Armuelles entonces se plantea como una decisión política y estratégica de impulsar infraestructura portuaria donde ya existen condiciones favorables, experiencia operativa y menor riesgo ambiental.
¿Dos puertos tan cerca uno del otro?
El propio Informe Técnico de Lynker, elaborado para evaluar alternativas a Puerto Barú, aporta un dato clave para entender la magnitud del debate territorial:
“Puerto Armuelles está situado en la región de Chiriquí, al suroeste de Panamá, a unos 80 km al oeste de David y del emplazamiento propuesto de Puerto Barú.”
Puerto Armuelles está situado en la región de Chiriquí, al suroeste de Panamá, a unos 80 km al oeste de David y del emplazamiento propuesto de Puerto Barú (Figura 1-1). Este estudio se centra en los aspectos clave de las redes de carreteras y de la infraestructura
Informe Lynker “Panamá. Una alternativa a Puerto Barú: Puerto Armuelles”, 6 de febrero de 2025, p. 2.
Ochenta kilómetros dentro de una misma provincia no representan una distancia excluyente desde el punto de vista logístico o económico que además ofrece ventajas comparativas relevantes: cuenta con infraestructura existente, dispone de alto calado, tiene conexión directa a la carretera Panamericana y evita el impacto sobre manglares protegidos.
Frente a estos antecedentes, surge una pregunta legítima:
¿por qué insistir en un segundo puerto que implica mayores costos ambientales cuando existe una alternativa ya avanzada y funcional?
Progreso con naturaleza, no a costa de ella
Puerto Armuelles generará lo mismo que Puerto Barú vende: empleo, inversión y progreso para Panamá, sin intervenir una zona protegida de manglar. A diferencia de Puerto Barú, su desarrollo no depende de dragados extensivos ni de la alteración de ecosistemas clave para la protección costera y la biodiversidad de Chiriquí.
Panamá necesita desarrollo. Chiriquí necesita oportunidades. Pero el progreso no puede construirse sacrificando ecosistemas que sostienen la vida y la economía local.
El camino está trazado.
Elijamos progreso con naturaleza.
No permitamos que decisiones innecesarias comprometan los manglares de David ni la resiliencia de la costa panameña.
Panamá puede crecer, en armonía con la naturaleza.