Este es un llamado internacional que Panamá no puede ignorar, más que una advertencia menor, es un llamado directo desde uno de los organismos más importantes del mundo en materia de conservación.
La UNESCO ha instado al Estado panameño a revisar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Puerto Barú, ante el riesgo de que sus impactos no se limiten al área local, sino que se extiendan hacia el océano y alcancen uno de los ecosistemas más valiosos del planeta, el Parque Nacional Coiba, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Lo que advierte UNESCO es que los impactos no afectan solo un ecosistema
En su decisión oficial (ver página 138 y siguientes), la UNESCO pone en el centro una preocupación clave: los efectos indirectos del proyecto Puerto Barú en Chiriquí no han sido suficientemente evaluados.

Fuente UNESCO State of conservation of properties WHC/25/47.COM/7B, p. 47 inscribed on the World Heritage List
Particularmente, el riesgo de dispersión de sedimentos producto del dragado, este punto es crítico, porque en sistemas marinos interconectados, lo que se remueve en un lugar puede viajar kilómetros impulsado por corrientes oceánicas.
La evidencia científica ya lo había advertido
Este riesgo no es hipotético, ya ha sido documentado, en el análisis técnico independiente Lynker que señala que el dragado necesario para Puerto Barú podría remover sedimentos, los cuales pueden dispersarse a través de las corrientes marinas.
Los documentos preparatorios de UNESCO (ver página 45 del documento técnico) refuerzan esta preocupación: los impactos acumulativos y a distancia no han sido suficientemente considerados.
Esto revela una falla estructural en el EIA que evaluó el proyecto como si el ecosistema fuera estático, pero el océano no lo es. Las corrientes conectan manglares, bahías, arrecifes y áreas protegidas en una misma red ecológica.
La importancia de Coiba
El Parque Nacional Coiba no es solo un área protegida de Panamá, es un patrimonio de toda la humanidad. Su valor radica en su biodiversidad, en sus arrecifes, en su rol como refugio de especies y en su conexión con ecosistemas costeros.
Cuando UNESCO interviene, lo hace porque lo que está en riesgo trasciende fronteras, porque impactar Coiba no es una pérdida local, es una pérdida global. La advertencia de UNESCO abre una pregunta inevitable ¿Puede un proyecto avanzar cuando sus impactos podrían extenderse más allá de lo evaluado, afectando un sitio de valor universal excepcional?
Cuando un organismo internacional pide revisar un proyecto por sus posibles impactos sobre un Patrimonio de la Humanidad, es una oportunidad para corregir el rumbo antes de que el daño sea irreversible.
Fuente
UNESCO (2024), World Heritage Committee Decision, Coiba National Park (p. 138+)
UNESCO Decision 47 COM 7B.39
Lynker (2024). Evaluación Independiente del Proyecto Puerto Barú. Informe técnico, 6 de diciembre de 2024, p. 9.